La valoración precisa de
nuestra trayectoria vital es muy importante para tomar decisiones sobre el
futuro. Los sentimientos momentáneos de infelicidad pueden repercutir negativamente
en la calidad general de nuestra vida. Un desengaño amoroso reduce la
satisfacción general, mientras que un aumento de salario la incrementará de
forma artificial.
Os recomiendo el siguiente
ejercicio:
Escoged un cuaderno o diaria
que os sea especialmente atractivo y que podáis conservar año tras año. Una
seleccionado reservar un momento del día en el que no existan dificultades ni
exaltaciones inesperadas. En una escala del 1 al 10 –de pésimo a perfecto-
valorad la satisfacción con la vida en cada uno de los siguientes ámbitos,
escribiendo un par de frases que los resuman. Estos ámbitos serían los
siguientes:
·
Amor
·
Profesión
·
Finanzas
·
Juegos
·
Amigos
·
Salud
·
Creatividad
·
En
conjunto
Usa una categoría de Trayectoria,
en la que analices los cambios existentes de un año a otro y el comportamiento
observado en éstos a lo largo de la década.
Recomiendo este
procedimiento, pues nos sirve para concretar, deja poco margen al autoengaño e
indica cuándo actuar. Como dice Robertson Davies: “Valora tu vida una vez al año. Si descubres que no das el peso exacto,
cambia de vida. Seguramente descubrirás que la solución está en tus manos”.

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